sábado, 11 de junio de 2016

Goya en MUNTREF Artes Visuales.


Goya, el sueño de un genio genio es la nueva exposición con la que el Muntref, Museo de la Untref, decide impactar a su público. Una vez más asumimos el desafío de soñar alto al proponernos llevar al conurbano bonaerense una nueva muestra en la que la excelencia se manifiesta no solo en la investigación llevada a cabo, sino también en el nivel de las obras convocadas.

Se trata de una exposición que pone en diálogo el patrimonio del Museo Lázaro Galdiano de Madrid, el del Museo Castagnino de Rosario y el del Museo Nacional de Bellas Artes, así como piezas procedentes de algunas colecciones privadas a partir de la hipótesis de trabajo establecida por el investigador Ángel Navarro, ligada tanto a las presencias del pueblo y la cultura popular en el trabajo de Goya como a la urgencia de las imágenes, su modernidad y su vigencia.

En este sentido, la muestra no solo presentará un repertorio de más de 140 piezas realizadas por el maestro español de comienzos del siglo XIX, sino que también incluirá una zona dedicada a la descripción, a partir de las páginas de la Encyclopédie de Diderot y D´Alembert (1751-1772) y de elementos de taller, de la técnica del grabado utilizada por Goya.

Finalmente, la muestra presenta la obra de Juan Carlos Romero Goya y la República 1936-1939, en la que el artista argentino plantea el encuentro entre fragmentos de imágenes de Goya, fotos de la Guerra Civil española e intervenciones gráficas que dan al conjunto una fuerte presencia estético-política de gran actualidad.

La muestra incluirá, como es habitual y en consonancia con nuestra política de extensión, numerosas actividades entre las que se cuentan la presencia de artistas grabadores contemporáneos que compartirán sus experiencias técnicas y de especialistas en pintura y grabado de los siglosXVIII y XIX; encuentros sobre la vigencia de Goya durante distintos episodios del siglo XX, así como también la presentación, a través de los especialistas del Centro de Investigación en Arte, Materia y Cultura de Untref, de aspectos relacionados con las condiciones de conservación de las obras expuestas.

Agradezco a Ángel Navarro por su compromiso profesional para llevar a cabo este proyecto y felicito una vez más al equipo del MUNTREF por el trabajo y la dedicación brindados en cada nuevo desafío.

Una vez más, con esfuerzo y tesón nuestra universidad sigue cumpliendo su tarea de democratización y difusión de la cultura.

Aníbal Y. Jozami
Rector UNTREF / Director MUNTREF

GOYA, EL SUEÑO DE UN GENIO

Francisco de Goya y Lucientes nació en Fuendetodos, pueblo de Zaragoza, el 30 de marzo de 1746 y murió en Burdeos, Francia, el 16 de abril de 1828. Fue un artista singular que se destacó en todos los ámbitos de práctica artística en los que se desenvolvió. Retratista, maestro y académico, dibujante y grabador, alcanzó las posiciones más destacadas en su medio y en su tiempo gracias a su enorme talento y a la profunda pasión con la que encaró las diferentes circunstancias de su carrera.

Nacido en provincia, le tocó vivir en un tiempo en el que se produjeron grandes cambios políticos, sociales, económicos y también, en el mundo del arte. Su tiempo presenció el fin del Ancien Régime y el nacimiento de nuevas repúblicas, el surgimiento de la revolución industrial y la consecuente implantación de centros industriales, desarrollos urbanos de diferente tipo. Vio morir el Barroco con las formas del rococó, mientras se gestaban el arte neoclásico y el Romanticismo, ambos con grandes aspiraciones de libertad e igualdad. Es un tiempo en el cual aparecen también nuevas técnicas artísticas que proyectan nuevas formas de realización, comunicación y consumo de la obra de arte, descubrimientos que acarrearán la renovación del vocabulario, de las prácticas y de la difusión del arte. El grabado, con novedades como la aguatinta y especialmente la litografía (inventadas a mediados y fines del siglo XVIII), implica no solo una nueva forma expresiva, sino la posibilidad de la reproducción de múltiples ejemplares en un grado hasta este tiempo no sospechado. Los últimos años de Francisco de Goya lo verán practicando la litografía –a la que llevó a su mayor esplendor–, técnica que será usada como el medio ideal para las publicaciones periódicas que difunden hechos y noticias del mundo cotidiano y también en obras de arte destinadas a un gran número de receptores-consumidores. No solo los hechos del siglo XVIII afectaron a Goya, sino también las invasiones y revueltas políticas en su propio medio durante el siglo XIX como la invasión napoleónica, por ejemplo, y otros hechos, como las independencias sudamericanas, que conmovieron a España.

Goya, el sueño de un genio ha sido concebida a partir de los fondos del Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, del Museo Castagnino + Macro, y del Museo Lázaro Galdiano de Madrid. Presenta una selección de grabados a los que se suman un álbum y una prueba de estado procedentes del museo madrileño. Si bien es una muestra parcial de la extensa producción del artista –concentrada en gran medida en el Museo del Prado y en la Real Academia de San Fernando de la capital española–, permite apreciar su interés por el mundo que lo rodeaba, por sus circunstancias y alternativas y, sobre todo, por su incidencia en sus congéneres. Es ese interés el que llevará a este pintor de corte –cuya principal actividad era realizar retratos oficiales del rey y la corte– a elaborar Caprichos, Desastres de la guerra, Tauromaquia, Proverbios (también llamados Sueños o Disparates) y Toros de Burdeos, cinco series de grabados, además de otros sueltos. En ellos plasma los resultados de su observación, una serie de imágenes que nos enfrentan con insolencias, crímenes, malos tratos, codicias, sordidez y otras miserias humanas. Estos temas aparecen en una serie de pinturas de pequeño formato que se agregan a otras en las que representa diferentes aspectos de la vida madrileña, como fiestas, procesiones, flagelantes, incendios, etcétera. Se oponen, o tal vez complementan, a la serena severidad de los retratos reales, de funcionarios o de amigos que el artista pintó y, sobre todo, a sus cartones para tapices, en los que usa temas cotidianos de la vida de Madrid y sus alrededores, caracterizados por sus intensos colores que alegraran las residencias reales a las que estaban destinados.

Ángel Navarro

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