sábado, 12 de agosto de 2017

El Grabado como disciplina de las Bellas Artes

El Grabado como disciplina de las Bellas Artes deja en claro que es posible que exista una obra igual a otra. La misma obra o casi igual. La semejanza es despareja si la tinta cambia, si se gira, se recorta, se hace ciega sin color o cambiamos de papel.Cuando el deseo es no multiplicar como rutina, logramos que lo múltiple se profundice en variedades de similar personalidad. A veces la matriz permite que sea una familia muy ordenada como un tiraje de 100 estampas todas iguales. Otra vez es una familia disfuncional cuya belleza reside en la diferencia de las pruebas únicas, libres e incomprendidas.
Pero siempre es Grabado. 

Pablo Delfini, 2016